Síndrome Burnout: ¿Qué considera la OMS un lugar de trabajo saludable?


Esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaba una actualización de su Clasificación Internacional de Enfermedades, en la que incluía el síndrome de desgaste profesional o, en inglés, Occupational Burnout.

El comúnmente conocido como Burnout es según su definición de Wikipedia un padecimiento que consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluyen fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

Lo que viene a continuación es una traducción de lo que la OMS considera un lugar de trabajo saludable y sus implicaciones socioeconómicas

Según la OMS el trabajo es bueno para la salud mental, pero un entorno laboral negativo puede llevar a problemas de salud física y mental.

La depresión y la ansiedad tienen un impacto económico significativo; El costo estimado para la economía mundial es de 1 billón de dólares por año en pérdida de productividad.

Hay muchas acciones efectivas que las organizaciones pueden tomar para promover la salud mental en el lugar de trabajo. Estas acciones también pueden beneficiar la productividad.

Por cada dólar que se destina a un tratamiento ampliado para los trastornos mentales comunes, se obtiene un retorno de 4 dólares en mejoras de salud y productividad, es decir el retorno es de un 400% en lo invertido por la empresa.

 

Creando un lugar de trabajo saludable

Un elemento importante para lograr un lugar de trabajo saludable es el desarrollo de legislación, estrategias y políticas gubernamentales.

Un lugar de trabajo saludable se puede describir como uno, donde los trabajadores y los gerentes contribuyen activamente al ambiente de trabajo al promover y proteger la salud, la seguridad y el bienestar de todos los empleados. Una guía del Foro Económico Mundial sugiere que las intervenciones deberían adoptar un enfoque de tres frentes:

  • Proteger la salud mental reduciendo los factores de riesgo relacionados con el trabajo.
  • Promover la salud mental mediante el desarrollo de los aspectos positivos del trabajo y las fortalezas de los empleados.
  • Abordar los problemas de salud mental sin importar la causa.

 

La guía destaca los pasos que pueden tomar las organizaciones para crear un lugar de trabajo saludable, que incluye:

  • Conocimiento del entorno laboral y cómo se puede adaptar para promover una mejor salud mental para los diferentes empleados.
  • Aprender de las motivaciones de los líderes organizacionales y empleados que han tomado medidas.
  • Comprender las oportunidades y necesidades de los empleados individuales, al ayudar a desarrollar mejores políticas para la salud mental en el lugar de trabajo.
  • Conocimiento de las fuentes de apoyo y donde las personas pueden encontrar ayuda.

 

Las intervenciones y buenas prácticas que protegen y promueven la salud mental en el lugar de trabajo incluyen:

  • Implementación y aplicación de políticas y prácticas de salud y seguridad.
  • Informar al personal que el apoyo está disponible.
  • Involucrando a los empleados en la toma de decisiones.
  • Transmitiendo un sentimiento de control y participación.
  • Prácticas organizacionales que apoyan un equilibrio saludable trabajo-vida.
  • Programas para el desarrollo profesional.
  • Las intervenciones de salud mental deben realizarse como parte de una estrategia integrada de salud y bienestar que cubra la prevención, la identificación temprana, el apoyo y la rehabilitación.

 

La clave del éxito es involucrar a las partes interesadas y al personal en todos los niveles al brindar protección, promoción y apoyo a las intervenciones y al monitorear su eficacia.